Primero aprendí que una promesa comercial vale lo que la operación puede cumplir.
Trabajé en empresas de alimentos, metalmecánica, automotriz, industria cerámica, ensambles y manufactura, en funciones relacionadas con planeación, producción, cadena de suministro y servicio al cliente.
Ahí aprendí a vivir los problemas desde dentro: clientes esperando respuestas, producción bajo presión, prioridades que compiten entre sí y equipos que tienen que encontrar la manera de cumplir.
