Equipos que ya se cansaron de escuchar lo mismo
Empresas que capacitan constantemente, pero empiezan a notar que los temas se repiten, la atención baja y el aprendizaje termina convertido en una obligación más del calendario.
Dos empresas pueden pedir exactamente el mismo tema y necesitar capacitaciones completamente distintas. Cambian las personas, la experiencia, el contexto, los problemas y hasta la razón por la que alguien está sentado escuchando.Diseño e imparto capacitaciones personalizadas a partir de la realidad del equipo. Primero entendemos qué necesita cambiar; después decidimos qué vale la pena enseñar y cómo hacerlo para que el aprendizaje pueda sobrevivir después del curso.
Una buena capacitación no consiste en meter la mayor cantidad posible de información en una presentación. Consiste en encontrar cómo y qué necesita entender una persona, qué necesita practicar y qué debería poder hacer diferente después.
Por eso primero diseño el aprendizaje y después construyo el contenido.
“Queremos una capacitación de liderazgo” todavía no explica qué necesita el equipo. Primero entendemos qué está pasando, qué comportamiento queremos cambiar y qué resultado esperamos provocar.
Cada participante llega con experiencia, ideas, prejuicios, hábitos y formas distintas de aprender. Una capacitación útil parte de lo que ya saben y de lo que realmente viven en su trabajo.
Saturar de información no significa enseñar mejor. Elegimos los conceptos que realmente ayudan a comprender el problema y dejamos fuera lo que solo sirve para llenar diapositivas.
Si esperamos que alguien haga algo diferente, necesita haber tenido oportunidad de discutirlo, cuestionarlo, practicarlo y llevarlo a situaciones parecidas a las que enfrenta todos los días.
El curso termina. El aprendizaje debería continuar. Buscamos que queden ideas, lenguaje, herramientas o comportamientos que puedan recuperarse cuando vuelva a aparecer el problema real.
No diseño capacitaciones para cubrir horas. Las diseño para que algo tenga más posibilidades de quedarse cuando esas horas se terminen.
No todas las empresas necesitan inventar un curso desde cero. Pero cuando existe un reto concreto, un cambio importante o un equipo que ya no responde igual a la capacitación tradicional, repetir el mismo contenido difícilmente va a producir algo distinto.
Empresas que capacitan constantemente, pero empiezan a notar que los temas se repiten, la atención baja y el aprendizaje termina convertido en una obligación más del calendario.
Cuando existe una situación específica —servicio, liderazgo, comunicación, ventas, integración o desarrollo de equipo— diseñamos la capacitación alrededor del problema, no alrededor de un temario genérico.
Nuevos procesos, nuevas generaciones, crecimiento, cambios de liderazgo o nuevas expectativas de los clientes suelen exigir también nuevas formas de aprender y trabajar.
Para dueños, directivos y responsables de equipos que buscan que una capacitación ayude a construir criterio, lenguaje común y mejores formas de actuar, no solamente cumplir con horas de formación.
Especialmente útil cuando las personas tienen contacto directo con clientes y necesitan desarrollar habilidades que impactan conversaciones, confianza, servicio, seguimiento y relaciones comerciales.
Si ya sabes exactamente qué diapositivas quieres que repita, probablemente no necesitas diseño de capacitación. Si sabes qué quieres que cambie, ahí sí podemos empezar a trabajar.
Enseñar también exige entender cómo aprende cada persona, en cada momento y frente a cada tema.
No parto de un temario prefabricado. Primero entiendo el contexto, las personas y el resultado que se busca; después diseño el contenido, los ejemplos y la experiencia alrededor de esa realidad.
Sí. El tema puede ser el mismo, pero el enfoque cambia según la empresa, la experiencia del equipo, el tipo de trabajo y el problema que se quiere resolver.
Sí. Puedo encargarme tanto del diseño como de la impartición frente al equipo.
Sí. También puedo desarrollar la estructura, contenidos y materiales para que posteriormente la imparta un facilitador interno de la empresa.
Principalmente servicio al cliente, hospitalidad, liderazgo, comunicación, desarrollo de equipos, aprendizaje aplicado y temas relacionados con mis áreas de experiencia profesional.
Sí. De hecho, muchas de las mejores capacitaciones empiezan con un problema concreto y no con el nombre de un curso.
Primero revisamos qué está ocurriendo y qué resultado buscas. A partir de ahí podemos definir si realmente necesitas capacitación y qué tema tiene más sentido trabajar.
Sí. Puede diseñarse una capacitación puntual, un taller de varias horas o un programa de varias sesiones.
Sí. Pueden diseñarse programas mensuales, quincenales o por etapas para trabajar distintos temas durante un periodo determinado.
Sí. Trabajo presencialmente en México y también puedo desarrollar sesiones virtuales para equipos dentro y fuera del país.